Protocolo de rompe y rasga por @MariaPSC

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Durante el año son numerosos los posts, tweets, comentarios, etc. que los expertos de protocolo realizan a la expresión “romper el protocolo”. No hay semana en la que no leamos ese enunciado en algún medio, en la que no haya la oportuna respuesta-protesta” de un protocolero en la que se abogue por la correcta utilización del término “protocolo”. Es un gran esfuerzo que por algún motivo no obtiene el resultado esperado, pues semana tras semana seguimos encontrando el protocolo “rompido” (la palabra es correcta, es el participio -ya en desuso- del verbo romper) en alguna parte.

La expresión se utiliza para ilustrar las más variopintas situaciones, siendo conditio sine qua non que quien realiza la “rotura” sea un miembro de la realeza ya de sangre o por matrimonio; el resto de los seres humanos estamos libres de cometer semejante atropello a tan compleja palabra (no me imagino yo a la vecina del 5º diciendo “el del segundo ha roto el protocolo al freír un huevo en una cacerola, en lugar de en una sartén, que es como marca el protocolo que ha de hacerse” ¿a que no?). Para dar fe y levantar acta de semejante atropello a nuestro bienamado protocolo, siempre es necesaria la presencia de un experto en detección de este tipo de tropelías, que, con ojo crítico o detector de ondas, capte la situación “rompedora”, la clasifique -como grave, gravísima o imperdonable- y la ponga en conocimiento de un personal ávido de encontrar una brecha en la aparente vida modélica del rompedor o rompedora. Es como si esa situación -el haber roto el protocolo- humanizase al infractor y le acercase al resto de los ciudadanos que de esa forma se sienten capacitados para tratarle de tú a tú, si fuese el caso.

Si hay un ámbito en el que se producen más “roturas” de protocolo es en el de la indumentaria (aunque si hablamos de tela deberíamos decir “rasgar”) seguido de la postura, el gesto y el ademán.

Leemos en Hola.com

Parece que una nueva generación de royals está dispuestas a cambiar los rígidos cánones que hasta ahora habían reinado en las monarquías (…) Tampoco era fácil pensar que los protocolos de estilo cambiarían tanto que llegaríamos a ver a una princesa luciendo un vestido cóctel con calzado deportivo”  ¿En qué quedamos?, ¿hay un protocolo o hay varios?, porque aquí habla en singular y en plural. ¿Estamos hablando de protocolo, de etiqueta o de moda? Por cierto, la palabra protocolo ¿tiene en plural el mismo significado?.

Sin lugar a dudas la “reina de la rotura” es la otrora actriz Meghan Markle, hoy Duquesa de Sussex, y si no juzguen ustedes:

InStyle

 

Toda familia tiene sus normas, escritas o no. Pero cuando te incorporas a una familia real, la cosa se multiplica de forma exponencial. Y más allá del “donde fuere haz lo que vieres”, toca empollar como para una oposición. Meghan Markle lleva meses haciéndolo, y aún así, con conciencia o sin ella, hay ocasiones en que nuestra royal favorita … las rompe. A veces, en cuanto a su outfit, a veces en su saber estar“. Ese salto o rotura de protocolo, tal y como reconoce el propio texto,  se circunscribe a su indumentaria y a su saber estar.

eonline.com

Meghan sabía perfectamente que los ojos del mundo estarían sobre ella y, si bien volvió a decantarse por su estilo natural, esta vez le agregó varias dosis de espectacularidad, como por ejemplo ¡Rompamos un poco el protocolo! La recién casada optó por un hermoso diseño de Carolina Herrera en rosa pálido que dejaba sus hombros al descubierto. Y eso es precisamente lo que rompe las reglas indumentarias de un evento como este. A las duquesas se les exige lucir trajes mangas largas, norma que Markle prefirió esquivar olímpicamente” . Exigencia de protocolo-solo a las duquesas- la manga larga, pero ¿eso es protocolo? ¿no estaremos hablando de etiqueta?

Publimetro.com.mx,

Lo que pasó con Meghan Markle llegó a la ceremonia de la entrega de los Premios de los Jóvenes Líderes de la Reina en el Palacio de Buckingham y al momento de sentarse cruzó las piernas, lo cual está prohibido en los actos de la familia real británica“. Si cruzar las piernas es uno de los errores más graves del protocolo británico, me pregunto qué pasaría si hubiera estornudado, tosido o bostezado.

En Mujer Hoy

Más que nada, porque no se puede pintar sus uñas de ningún otro color. Se lo prohíbe el protocolo oficial de la casa real británica establecido por la mismísima reina Isabel II, quien tiene una idea muy clara de lo que considera vulgar” (19/07/2018). ¿El protocolo oficial regulando por ley el color de las uñas? ¡Ay, Señor!.

En Hola, edición impresa, esta semana (12/09/2018)

 

¿Quién dice que los vestidos de cóctel no pueden ser mini?. La duquesa de Sussex ha vuelto a dar una clase de estilo mezclando dos de sus “tips” más personales: el uso del traje y el color negro, eso si, en su versión mas sexi. Y es que al clásico “little black dress” le ha surgido un competidor “el maxiblazer”, al que Meghan no ha dudado en apuntarse (…) Mostrando su gran personalidad, aunque en ocasiones, pueda romper con el protocolo” Es la etiqueta la que marca cómo ha de ir uno vestido, el tipo de vestido que se elija tiene que ver con la moda, no con el protocolo.

A los protocoleros estos titulares y estas explicaciones nos producen primero risa y luego nos soliviantan, ya que reflejan el poco interés de quien los escribe en investigar sobre qué es y cuando se aplica el protocolo. En qué  situaciones estamos hablando de protocolo y cuando lo hacemos de ceremonial, etiqueta, buenas maneras, buenos modales, comunicación no verbal, etc.

Por mucho que hablemos del tema e incluso nos dirijamos a los medios indicando que eso de lo que hablan no es protocolo, parece que no lo conseguimos.

Este post quiere ser un mensaje a todos los protocoleros, para que no cejen en su empeño, para que no decaiga ese ánimo crítico, esa capacidad de defensa de nuestra parcela de conocimiento y de trabajo. De no hacerlo acabaremos teniendo un protocolo “de rompe y rasga”  y entonces, dejará de ser protocolo.

Hay un aforismo que dice “si no puedes con el enemigo, únete a él“. Lo siento pero yo no me uno, no quiero acabar confundiendo protocolo con modales y mucho menos con piezas de indumentaria.

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